universotlp
TIRA
 
 
 
 
 
 
Trastornos disociativos

Son un grupo de síndromes psiquiátricos que se caracterizan por perturbaciones en algunos aspectos de la conciencia, identidad, memoria, conducta motora. La mayor parte de los estudios han encontrado relación entre los trastornos de disociación y la experiencia de un trauma psicológico.

Todos los tipos de estados disociativos tienden a remitir al cabo de unas pocas semanas o meses, en especial si su comienzo tuvo relación con un acontecimiento biográfico traumático. Pueden presentarse estados más crónicos (que a veces van surgiendo de un modo más lentamente progresivo), en particular parálisis y anestesias, si el comienzo está relacionado con problemas insolubles o dificultades personales. Los estados disociativos que han persistido más de uno o dos años antes de recibir atención psiquiátrica, suelen ser resistentes a los tratamientos.

Los trastornos disociativos incluyen la amnesia disociativa, la fuga disociativa, el trastorno de identidad disociativo y un conjunto de situaciones de definición más difusa que los psiquiatras denominan trastorno disociativo sin otros datos específicos. Estos trastornos disociativos son con frecuencia precipitados por un estrés abrumador. El estrés puede estar causado por la experiencia o por la observación de un acontecimiento traumático, un accidente o un desastre; o bien una persona puede experimentar un conflicto interno tan insoportable que su mente es forzada a separar la información incompatible o inaceptable y los sentimientos procedentes del pensamiento consciente.

El DSM-IV considera los tipos siguientes:

1. Amnesia Disociativa (Amnesia Psicógena). Se caracteriza por la presencia de uno o más episodios de amnesia reversible que impide al paciente recordar experiencias previas, generalmente de naturaleza traumática o estresante, demasiado amplia para ser explicada por el olvido ordinario. Janet la subdivide en: Amnesia localizada, cuando el olvido comprende una etapa delimitada de la vida; Amnesia generalizada, si el olvido incluye la biografía completa; Amnesia sistematizada, en la que la ausencia de recuerdo está vinculada a un tema determinado; y, Amnesia continua, si la falta de recuerdo se establece a partir de determinado momento. 

2. Fuga Disociativa (Fuga Psicógena). A la forma clínica anterior se asocian viajes repentinos e inesperados, lejos del hogar o del centro de trabajo. Se puede presentar confusión sobre la identidad personal e, incluso, la asunción de una identidad distinta.

3. Trastorno de Identidad Disociativa (Personalidad Múltiple). La manifestación esencial es la existencia de dos o más identidades o personalidades, cada una de las cuales asume el control del comportamiento del sujeto a su turno. A menudo, el estrés psicosocial produce la transición de una identidad a otra. Cada una de las personalidades que emerge suele tener un nombre y características distintas de la original. 

4. Trastorno de Despersonalización. En él destacan episodios persistentes o recidivantes caracterizados por una sensación de extrañeza o distanciamiento de uno mismo, tanto en lo psíquico como en la corporeidad. En sus autodescripciones los pacientes señalan sentirse como autómatas, o estar como viviendo un sueño o en una película. El individuo mantiene inalterado su contacto con la realidad. El síndrome de despersonalización puede aparecer como síntoma de un trastorno mayor, en cuyo caso el diagnóstico de Trastorno de Despersonalización no se justifica.

5. Trastorno Disociativo no Especificado. En este tipo, el trastorno no reúne los criterios diagnósticos de las formas clínicas antes descritas.

Prevalencia

Sus índices han mostrado variabilidad a lo largo de los años; sin embargo, su incremento se ha asociado a elevada sugestibilidad, puntuaciones altas de hipnotizabilidad y acontecimientos sociales estresantes reales o subjetivos. Por ejemplo, existe consenso respecto a una mayor prevalencia ocurrida durante la segunda guerra mundial.

Curso y pronóstico

Con frecuencia, los episodios se repiten presentando una duración variable. El pronóstico es bueno para las amnesias y fugas disociativas, y menor para el trastorno de identidad disociativa.

Tratamiento

De ser necesario se puede utilizar psicofármacos, particularmente antidepresivos y ansiolíticos, pero el tratamiento principal es la psicoterapia, que intenta identificar y ayudar en la solución de los conflictos básicos responsables de la generación del cuadro. Se ha informado de buenos resultados con aplicaciones de electroshock.

 

anterior
siguiente