Consecuencias y secuelas de la bulimia |
Consecuencias y secuelas generales
La observación de que en la alternancia cíclica de fases de dieta y ayuno disminuye el metabolismo basal, tiene una especial importancia para el comportamiento de la persona bulímica. Cuanto más se cronifica la situación más difícil les resulta a las pacientes perder peso en las fases de dieta; sin embargo, después de los atracones, se constata un rápido aumento de peso. Esto se debe a que, mientras se mantiene la limitación de alimentos, el metabolismo basal se ajusta con rapidez a los niveles calóricos bajos, "quema menos", manteniéndose bajo cuando se recuperan los hábitos alimentarios normales.
Hay otras consecuencias también graves que afectan al carácter y al comportamiento. La paciente se siente culpable y con mucha ansiedad, siente vergüenza y acaba odiándose a sí misma. Las relaciones con la familia empeoran y la paciente está cada vez más irritable y manifiesta mayor agresividad, situación que se hace extensiva a los amigos y a las relaciones en el trabajo.
Consecuencias físicas y químicas
Alteración grave de los electrolitos: cloro, sodio, potasio, calcio y magnesio. Los electrolitos son esenciales para la producción de la “energía eléctrica natural” del organismo, la que asegura la salud de la dentadura, articulaciones y huesos, la transmisión de los impulsos del sistema nervioso y de los músculos, riñones y corazón, el nivel de azúcar en sangre y la llegada de oxigeno a las células. Es causado por deshidratación y los comportamientos purgativos.
Esófago: Dado que el pasaje de ácido clorhídrico es frecuente en estos pacientes, se produce un daño en la mucosa esofágica, llegando a la esofagitis. Un cuadro raro pero descrito, es la ruptura esofágica producto del esfuerzo realizado para vomitar.
Estómago: Es habitual la presencia de gastritis por la pérdida de la mucosidad que recubre al estómago, como consecuencia de los episodios reiterados de vómitos. Con menor frecuencia se describe un cuadro de dilatación y ruptura gástrica por el esfuerzo que se produce al vomitar.
Intestino: Es habitual la aparición de constipación (eliminación de heces mediante deposiciones escasas, difíciles de expulsar o demasiado infrecuentes) por dos motivos: el abuso prolongado de laxantes conduce a un acostumbramiento del organismo a funcionar bajo el efecto de estos fármacos, cuando no se consumen, el intestino no responde a los estímulos normales. El otro motivo son los desequilibrios realizados en la dieta.
Alteraciones cardiovasculares y metabólicas: Aparecen arritmias cardíacas por el descenso de potasio y calcio. Disminución de la presión arterial por la pérdida de líquidos y sodio producto de los vómitos y diuréticos. Alteraciones en los iones de la sangre. El organismo altera las rutas para obtener la energía necesaria. Proceso que trae consigo graves problemas. Trombocitopenia (baja cantidad de plaquetas), puede ser indicador de supresión del sistema inmune o una disfunción en la inmunidad. Cetoacidosis, altos niveles de ácidos que se acumulan en la sangre (cetones) por causa de la quema de la grasa corporal (en lugar del azúcar y los carbohidratos) para obtener energía. Déficit de Hierro. Anemia. Esto ocasiona que las partículas en sangre que transportan oxigeno se inutilicen y puede causar fatiga, falta de aire, incremento de infecciones y palpitaciones del corazón. Variaciones abruptas en los niveles de azúcar en sangre (glucemia). Edemas (retención de líquido) en las piernas.
Problemas neurológicos y musculares: Contracturas y parálisis musculares. Convulsiones epilépticas. Trastornos endocrinos.
Aparato genital: Amenorrea (pérdida de la menstruación), por falta de secreción hormonal, estrógenos, por parte de los ovarios. Atrofia de ovarios. Quistes de ovarios. Infertilidad. La pérdida del ciclo menstrual puede llevar a Osteopenia y Osteoporosis.
Complicaciones urinarias: Alteraciones renales. Infecciones urinarias.
Atrofia Muscular: Desgaste de los músculos y disminución de la masa muscular debido a que el organismo se consume a si mismo.
Alteración del Funcionamiento Neuromuscular: debido a déficits de vitaminas y minerales (en particular de potasio), y malnutrición. Convulsiones, un riesgo incrementado de convulsiones en personas con Anorexia y Bulimia a causa de la deshidratación. Es posible que las lesiones cerebrales a causa de una malnutrición prolongada y la falta de células transportadoras de oxigeno jueguen también un papel.
Artritis (degenerativa): Puede ser causada por desbalances hormonales y déficits vitamínicos así como un incremento en la tensión de articulaciones en personas que comen compulsivamente.
Alteraciones en la boca: Junto con la desnutrición y carencia de vitaminas vuelve a la boca todo el contenido gástrico, comida y ácido clorhídrico. Este ácido hace que los dientes acaben erosionándose y se desgastándose el esmalte, caries, dañando las encías, el paladar y la garganta. Alteraciones en las glándulas salivales: Aumentan de tamaño, especialmente las parótidas.
Cáncer de garganta y cuerdas vocales (Laringe): Debido a trastornos de reflujo ácido.
En las manos: erosiones llamadas "signos de Russell" que parecen quemaduras, callosidades y lastimaduras en los dedos, por el roce contra los dientes.
Debilidad y Fatiga a causa de malos hábitos alimentarios generalizados, desequilibrios de electrolitos, deficiencias de vitaminas y minerales.
Muerte.
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