Con el objeto de aumentar la fiabilidad y validez de los diagnósticos la Organización Mundial de la Salud ha realizado a través de un grupo de expertos una revisión de la clasificación de los trastornos mentales CIE10, quienes luego de 10 años de trabajo han incluido definiciones por categorías con tres niveles específicos diferentes. El primero es un glosario abreviado destinado a la codificación, el segundo corresponde a las descripciones clínicas y el tercero a los criterios diagnósticos específicos, de especial interés para la investigación, con una mayor precisión y rigor en las definiciones.
Los criterios diagnósticos permiten una aproximación a la clínica psiquiátrica, independiente de posiciones doctrinales, e incluso sin implicaciones de procesos etiológicos, fisiopatológicos o psicológicos que no estén comprobados de una forma metodológicamente correcta. Indudablemente con el tiempo, algunos trastornos de actual etiología desconocida, serán pasibles de contar con una causa específica, ya sea biológica, consecuencia de hechos psicológicos o bien, cosa mucho más probable, el resultado de una particular interrelación de factores biológicos psicológicos y sociales.
En las clasificaciones modernas se marcan criterios con el fin de disminuir la subjetividad y así evitar la influencia del contexto sociocultural.
Hasta que los avances científicos le permitan a la Psiquiatría disponer de pruebas diagnósticas confiables para definir entidades nosológicas, continuará construyendo y utilizando categorías diagnósticas. Las alteraciones mentales podrán ser validadas en el futuro con los aportes de la genética o las investigaciones psicodinámicas.
A continuación resumimos las 10 categorías diagnósticas que define la OMS:
1- Trastornos mentales orgánicos y sintomáticos: comprenden aquellos trastornos agrupados por tener en común una etiología demostrable, enfermedad o lesión cerebrales u otra afección causante de disfunción cerebral. Comprenden: las demencias (Alzheimer, vascular, Pick, Creutzfeld Jacob, Huntington, Parkinson, HIV), Síndrome amnésico orgánico, Delirium o síndrome psicoorgánico agudo, alucinosis orgánica, Trastorno catatónico orgánico, Trastorno del humor orgánico, Trastorno orgánico de la personalidad, Síndrome postencefalítico y Síndrome postconmocional.
2- Trastornos mentales y del comportamiento debidos al consumo de sustancias psicotropas: estos se clasifican de acuerdo a la sustancia involucrada y van desde la intoxicación aguda al síndrome de dependencia y abstinencia; comprende los trastornos psicóticos inducidos (alucinosis alcohólica, celotipia y paranoia), Síndrome amnésico y Trastornos de la personalidad inducidos por el consumo.
3- Esquizofrenia, trastornos esquizotípicos y Trastornos de ideas delirantes: La esquizofrenia es el cuadro más frecuente e importante de este grupo, el trastorno esquizotípico tiene muchos de los rasgos de los trastornos esquizofrénicos y es probable que esté relacionado genéticamente con ellos. La mayoría de los trastornos delirantes no están relacionados con la esquizofrenia aunque puede ser difícil diferenciarlos en la clínica, en especial en los estadios iniciales. Forman un grupo heterogéneo y no bien diferenciado, por su duración pueden distinguirse un grupo de trastornos psicóticos agudos y transitorios.
4- Trastornos del humor (afectivos): en estos la alteración fundamental es a nivel del humor o la afectividad, por lo general en el sentido de la depresión (acompañada o no de ansiedad) o en el de la euforia. La mayoría de estos trastornos tienden a ser recurrentes. Comprende trastorno bipolar, episodios depresivos, episodios de manía, ciclotimia y distimia.
5- Trastornos neuróticos, secundarios a situaciones estresantes y somatomorfos: Estos tres trastornos se agrupan debido a su relación histórica con el concepto de neurosis y porque muchos de ellos se relacionan con motivos psicológicos. Comprenden los trastornos de ansiedad fóbica, de pánico, obsesivo compulsivo, las reacciones a estrés agudo, los trastornos de adaptación, los trastornos postraumáticos, los disociativos, de personalidad múltiple y los de somatización.
6- Trastornos del comportamiento asociados a disfunciones fisiológicas y a factores somáticos: se agrupan dos síndromes importantes y claramente delimitados: la anorexia nerviosa y la bulimia, el insomnio y la hipersomnia, el sonambulismo, los terrores nocturnos y las disfunciones sexuales no orgánicas.
7- Trastornos de la personalidad y del comportamiento del adulto: incluye las diversas alteraciones y modos de comportamiento que tienen relevancia clínica por sí mismos, que tienden a ser persistentes y son la expresión de un estilo de vida y de la manera característica que el individuo tiene de relacionarse consigo mismo y con los demás. Comprende los trastornos específicos de la personalidad y las transformaciones persistentes de la misma tras experiencias catastróficas o enfermedad psiquiátrica; también se incluye en esta sección el trastorno de los hábitos y el del control de los impulsos y los trastornos de identidad e inclinación sexual.
8- Retraso mental: está definido por la presencia de un desarrollo mental incompleto o detenido, caracterizado principalmente por el deterioro de las funciones concretas de cada época del desarrollo y que contribuyen al nivel global de la inteligencia, tales como las funciones cognoscitivas, las del lenguaje, las motrices y la socialización. Se lo clasifica como leve, moderado, grave o profundo, de acuerdo al coeficiente intelectual.
9- Trastornos del desarrollo psicológico: tienen en común las siguientes características: comienzo en la primera o segunda infancia, deterioro o retraso del desarrollo de las funciones que están íntimamente relacionadas con la maduración biológica del sistema nervioso central y un curso estable. Comprenden: los trastornos específico del habla y del lenguaje, afasia adquirida con epilepsia, trastornos específicos del desarrollo del aprendizaje escolar, del desarrollo psicomotor, trastornos generalizados del desarrollo (autismo).
10- Trastornos del comportamiento y de las emociones de comienzo habitual en la infancia y la adolescencia: comprende los trastornos hipercinéticos, los trastornos disociales, trastornos de ansiedad de separación y fóbica; trastornos del comportamiento social (mutismo, desinhibición), trastornos de los tics, enuresis y encopresis no orgánica; trastornos de la conducta alimentaria.
Los diferentes marcos teóricos desde los cuales se expresa el diagnóstico, pueden producir falsas discrepancias; al usar distintos vocablos o términos para designar al mismo fenómeno, sea éste un síntoma, una fase o un episodio, del trastorno psíquico. Como ejemplo podemos mencionar:
El Trastorno orgánico de la personalidad, el cual puede ser denominado: Síndrome del lóbulo frontal, Trastorno de la personalidad de la epilepsia límbica, Síndrome postlobotomía, Personalidad orgánica pseudopsicopática, Personalidad orgánica pseudorretrasada y Estado postleucotomía refiriéndose en todos los casos a la misma entidad patológica.
El término Esquizofrenia catatónica que incluye: el Estupor catatónico, Catalepsia esquizofrénica, Catatonía esquizofrénica, Flexibilidad cérea esquizofrénica.
El Trastorno Bipolar se denomina también: Trastorno maníaco-depresivo, Psicosis maníaco-depresiva, Reacción maníaco-depresiva.
El concepto Distimia incluye: El Trastorno de personalidad afectiva, la Personalidad cicloide y la Personalidad ciclotímica, también existen varios autores que incluyen este trastorno dentro de los trastornos borderline.
El Trastorno Obsesivo Compulsivo incluye: la Neurosis obsesivo compulsiva, la Neurosis obsesiva y la Neurosis anancástica.
El Trastorno paranoide de la personalidad incluye: la Personalidad expansiva, Personalidad paranoide, Personalidad sensitiva paranoide, la Personalidad querulante, trastorno expansivo de la personalidad, trastorno sensitivo paranoide de la personalidad.
El Trastorno antisocial de la personalidad incluye: el trastorno asocial, disocial y la llamada clásicamente personalidad psicopática, amoral y sociopática.
Así mismo un episodio psicótico se puede expresar como síndrome delirante, reacción esquizofrénica, reacción psicótica, depresión psicótica, excitación psicomotriz, delirio parafrénico, delirio paranoide, episodio alucinatorio, entre otros.
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