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La patología dual vuelve a cobrar protagonismo
Esta realidad clínica consiste en la comorbilidad de un trastorno de conductas adictivas y otro trastorno mental

El término patología dual viene de muy antiguo. Aunque se empezó a usar en los años 80 luego perdió algo de protagonismo y ahora es un término que está adquiriendo una gran relevancia, tanto en Latinoamérica como en el mundo anglosajón.

La patología dual ha vuelto a resurgir como una realidad que consiste en la comorbilidad de un trastorno de conductas adictivas y otro trastorno mental. Esta es una realidad clínica que vivimos habitualmente.

En una entrevista el doctor Ignacio Basurte, del servicio de Psiquiatría de la Fundación Jiménez Díaz (Madrid) y secretario de la Asociación Española de Patología Dual, informa que cada vez se dan más casos de pacientes que usan más sustancias con un poder adictógeno.

La Asociación Española de Patología Dual está haciendo actualmente un estudio epidemiológico en la Comunidad de Madrid, el único que existe de este tipo, en el que se intenta determinar los datos de prevalencia de esta patología.

La patología dual puede aparecer en cualquier enfermedad, ya que no es más que una comorbilidad añadida, pero sí que es verdad que hay determinados diagnósticos en los que hay una predisposición a que sea mayor, como por ejemplo en el caso del trastorno bipolar, la esquizofrenia y los trastornos de personalidad.

En cuanto al tratamiento de una persona con patología dual, el Dr. Basurte informó que actualmente las competencias de Sanidad están transferidas a cada Comunidad y cada una tiene su propio plan de Droga.

Al surgir la patología dual el problema que más vemos es que muchas veces en distintas comunidades encontramos disociado el tratamiento de los pacientes con trastornos mentales que no son consumidores de sustancias y los pacientes que si las consumen.

Los antipsicóticos atípicos han permitido a medio y largo plazo, no solamente comprobar su utilidad en la esquizofrenia, sino también en la estabilidad de los pacientes a nivel afectivo en el trastorno bipolar. Y son precisamente estos, dos grupos que tienen una prevalencia altísima de consumo de sustancias como puede ser cocaína, y como consecuencia un empeoramiento de la sintomatología psicótica.

Por otra parte, hay una clara asociación entre determinados trastornos mentales, como puede ser el déficit de atención e hiperactividad, con la predisposición al consumo de sustancias. Sí que se ve que hay una diferencia significativa en este grupo de pacientes respecto al resto, cuya población diana precisamente va a ir hacia la de los adolescentes.

 

Entrevista con el doctor Ignacio Basurte, del servicio de Psiquiatría de la Fundación Jiménez Díaz (Madrid) y secretario de la Asociación Española de Patología Dual.

¿Cuándo se empezó a acuñar el término patología dual?

El término patología dual viene de muy antiguo. Aunque se empezó a usar en los años 80 luego perdió algo de protagonismo y ahora es un término que está adquiriendo una gran relevancia, tanto en Latinoamérica como en el mundo anglosajón.

La patología dual ha vuelto a resurgir como una realidad que consiste en la comorbilidad de un trastorno de conductas adictivas y otro trastorno mental. Esta es una realidad clínica que vivimos habitualmente. Los que trabajamos en salud mental vemos que los pacientes usan cada vez más sustancias con un poder adictógeno y que las causas de por qué las usan son muy variadas.

¿La patología dual se da más frecuentemente en algún tipo concreto de patología mental?

Precisamente la Asociación Española de Patología Dual está haciendo actualmente un estudio epidemiológico en la Comunidad de Madrid, que además es el único estudio que existe de este tipo, en el que intentamos determinar los datos de prevalencia de esta patología.

La patología dual puede aparecer en cualquier enfermedad, ya que no es más que una comorbilidad añadida, pero sí que es verdad que hay determinados diagnósticos en los que hay una predisposición a que sea mayor, como por ejemplo en el caso del trastorno bipolar, la esquizofrenia y los trastornos de personalidad.

Hay grupos diagnósticos determinados de trastornos de personalidad que efectivamente tienen una mayor prevalencia de consumo de sustancias y en la esquizofrenia el uso de cannabis es muy frecuente.

¿Qué características especiales implica el tratamiento de una persona con patología dual?

Actualmente las competencias de Sanidad están transferidas a cada Comunidad y cada una tiene su propio plan de Droga.

Al surgir la patología dual el problema que más vemos es que muchas veces en distintas comunidades encontramos disociado el tratamiento de los pacientes con trastornos mentales que no son consumidores de sustancias y los pacientes que si las consumen.

Sin ir más lejos, en Madrid existe el Instituto de Adicciones, la Agencia Antidroga y la Oficina Nacional de Coordinación de Salud Mental, por lo que es evidente que si se hace un tratamiento descoordinado, por ejemplo, si se trata una esquizofrenia sin tener en cuenta el consumo de cannabis, se está haciendo mal.

Nosotros desde la Asociación Española de Patología Dual intentamos, si no hacer un tratamiento integral, sí por lo menos intentar una coordinación entre las distintas redes asistenciales para que el paciente finalmente se beneficie.

Respecto al tratamiento farmacológico, ¿qué opina del uso de antipsicóticos atípicos en pacientes con patología dual y trastorno bipolar o esquizofrenia?

Los antipsicóticos atípicos, sobre todo la quetiapina, nos han permitido a medio y largo plazo, no solamente comprobar su utilidad en la esquizofrenia, sino también en la estabilidad de los pacientes a nivel afectivo en el trastorno bipolar. Y son precisamente estos, dos grupos que tienen una prevalencia altísima de consumo de sustancias como puede ser cocaína, y como consecuencia un empeoramiento de la sintomatología psicótica.

¿Qué datos tenemos de Patología Dual en la Comunidad Autónoma de Madrid?

Acabamos de presentar los datos preliminares de un estudio retrospectivo realizado en la Comunidad Autónoma de Madrid con 400 pacientes cogidos de los distintos dispositivos, tanto del Instituto de Adicciones como de la Agencia Antidroga, como de Salud Mental.

La Asociación Española de Patología Dual ha coordinado el estudio de tal forma que permite ver los datos de prevalencia de la enfermedad y hemos observado que más de un tercio de los pacientes de los dispositivos cumplen criterios de patología dual, siempre excluyendo el tema de la adicción al tabaco, porque entonces el porcentaje subiría muchísimo más.

En este estudio se han encontrado diferencias significativas en cuanto al tipo de consumo. Sobre todo en lo que se refiere a cocaína y alcohol, vemos que los pacientes con patología dual realizan un consumo incluso combinado de estas sustancias y ha habido un aumento importante en cuanto al consumo de cocaína.

En el último año, en la ciudad de Madrid, en el Instituto de Adicciones, se han tratado y diagnosticado más de 2.000 casos de patología dual, lo que viene a representar más de una tercera parte de los pacientes a los que han asistido.

¿Guardan relación estos datos con las cifras de drogadicción?

Sí. El estudio se ha iniciado a nivel territorial de la Comunidad de Madrid. La idea es que este estudio sirva como modelo, por lo que ya estamos en trámites con el Comité Nacional sobre Drogas para realizarlo a nivel nacional.

¿Varían mucho estos datos relativos a Madrid de los de otras CCAA?

Esto aún no lo sabemos pues se trata del primer estudio epidemiológico de este tipo que se realiza en España y en Europa sólo hay los datos del Observatorio Europeo pero que tampoco son datos que se centren en patología dual. En Estados Unidos está el estudio ECA sobre prevalencia de consumo de sustancias, pero no hay ninguno más.

Nora Volkov, del Instituto de Adicciones de Estados Unidos, ha dicho que cerca del 60% de los pacientes que consumen sustancias pueden padecer una patología dual.

¿Hay en la CA de Madrid más factores “de riesgo” para la drogadicción?

Las enfermedades mentales suelen tener una prevalencia fija. Sí que es verdad que estamos viendo que hay una determinada vulnerabilidad en determinados grupos de pacientes, que lo que hace es que el consumo de sustancias dispare o active la enfermedad en sí. Esto quiere decir que si en un momento determinado una persona tiene una predisposición o vulnerabilidad para padecer una esquizofrenia, el consumo de cannabis le puede hacer desarrollar la enfermedad, y a lo mejor esa enfermedad que podía haber debutado a los 26 años, va a debutar a los 16-17.

En Madrid los datos que tenemos respecto al consumo de cannabis suelen ser fijos. Sin embargo, respecto a otras sustancias como puede ser la cocaína los datos indican que su consumo se esta triplicando en los últimos años. La disponibilidad y accesibilidad a este tipo de drogas es mayor que en otras comunidades autónomas, simplemente por ser un núcleo urbano, metropolitano y con un nivel muy alto de población.

¿Las adicciones en la adolescencia guardan relación con algún tipo de patología o de carácter determinado?

El punto de mira en las adicciones sobre todo es la prevención y lo que se hace es dirigirse al núcleo que es más vulnerable.

Hay que tener en cuenta que los chicos jóvenes están todavía en fase de neurodesarrollo y por eso el consumo de sustancias les va a afectar en todas sus áreas de funcionamiento, tanto familiar, social, escolar, como a nivel de relaciones.

Es muy importante en este grupo diana aplicar medidas preventivas.

Hay una clara asociación entre determinados trastornos mentales, como puede ser el déficit de atención e hiperactividad, con la predisposición al consumo de sustancias. Sí que se ve que hay una diferencia significativa en este grupo de pacientes respecto al resto, cuya población diana precisamente va a ir hacia la de los adolescentes.

¿Se promueve desde la Asociación Española de Patología Dual algún tipo de campaña preventiva de la patología dual?

La Asociación es una sociedad científica que sobre todo lo que está haciendo es investigar esta comorbilidad de lo que es la patología dual.

Entre las campañas que hemos hecho destacaría la presentación de un libro sobre las opciones terapéuticas dentro del paciente con esquizofrenia y patología dual, que es una guía clínica práctica de consulta.

El proyecto “estrella” de la Asociación es el Estudio Epidemiológico que se está desarrollando actualmente en la Comunidad de Madrid y que esperamos poder realizar a nivel nacional.

Los datos de este estudio lo que nos están diciendo es que hay una nueva realidad clínica que es la patología dual y que son necesarios algunos recursos, o por lo menos la coordinación adecuada entre los distintos dispositivos asistenciales tanto de Salud Mental como de Drogas, que muchas veces están disociados. Incluso en Andalucía, por ejemplo, el tema de las drogas lo llevan los sociólogos y los trabajadores sociales y no los médicos.

¿La depresión puede llevar a la adicción?

Efectivamente, y viceversa.

Lo que estamos viendo es que en determinados trastornos mentales como puede ser la esquizofrenia, los trastornos afectivos, el trastorno bipolar, la depresión, hay una mayor incidencia de consumo de sustancias y adicciones. Es muy habitual que una persona con trastorno bipolar acabe consumiendo alcohol y cocaína, al igual que pasa con la depresión.

Muchas veces también existe lo que nosotros denominamos la teoría de la automedicación, que consiste en que el paciente, en un afán de liberarse de síntomas que está presentando, lo que hace es consumir determinadas sustancias.

El alcohol por ejemplo es un depresor del sistema nervioso central pero es muy buen ansiolítico, entonces los pacientes recurren a el, igual que en la esquizofrenia al uso del cannabis. Aunque les empeora la sintomatología positiva, les ayuda a dormir, a prestar atención..., es la razón también por la que fuman casi todos los pacientes de esquizofrenia.

 

Fecha: 19-6-2007
Fuente: AZPRENSA

 

 

 

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