Hace una semana me enteré de que tengo este trastorno.

Por un momento sentí tristeza por mí por padecerlo, pero por otro lado, por fin, después de tantos años de búsqueda, sé que tengo un padecimiento que me hacía actuar en contra de mí misma, que a pesar de tener todas las bases para tener una vida de éxito no la tenía, de sufrir por todo, estar con miles de psicólogas, pensando que lo único que me ocurría era inmadurez o adicción al alcohol.

De contarle a todo el mundo mis problemas en busca de una palabra que me diera la luz. De hacerme daño, culpándome por mis actos, de angustiar y también de dañar a mi familia sin querer, así como querer tener una pareja, no funcionar y morirme porque se fue.

Así es que si ya detectamos que tenemos este trastorno y ya sabemos por qué actuamos, sentimos y pensamos así, pues vamos a atacarlo, no es fácil, es dejar de ser uno mismo, pero si sigo sufriendo así prefiero honestamente morirme y, como no creo que pase pronto, pues voy a poner de mi parte en mi tratamiento... tomar mis medicamentos y llevar mi terapia psicológica, romper hábitos y patrones de conducta y, si me aburro en la tranquilidad de lo cotidiano y simple que hace feliz a los demás y a mí no, pues ni modo, por lo menos no me estoy haciendo daño y sé que con eso llegara la paz que tanto estoy buscando. 

Ana

 

Opinar     Leer opiniones (0)

 

Si quieres contribuir y publicar tu testimonio pulsa aquí.

 

A-L / M-Z