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Las personas que padecen este tipo de trastorno, Aun así, los médicos clínicos en muchos casos sienten la necesidad de buscar la posibilidad de distorsiones importantes, como el escuchar voces. Las personas que padecen trastornos esquizotípicos de la personalidad son retraídas, con emociones superficiales y carecen de capacidad para socializar, como los individuos esquizoides. Los patrones del lenguaje de los dos grupos son muy diferentes. Aquellos que muestran un trastorno esquizoide de la personalidad no tiene excentricidades en el lenguaje, a pesar que quizá no cuenten con habilidades sociales. Por otra parte, aquellos individuos que padecen un trastorno esquizotípico de la personalidad no se dan a entender, ya sea porque emplean palabras y frases poco comunes o porque utilizan palabras de uso común en forma extraña. También son propensos a expresar sus ideas de manera confusa. En ocasiones, cuando están estresados, su pensamiento se deteriora y expresan ideas que parecen ilusorias. Estas características cognitivas y perceptuales son quizá lo más importante para distinguir el trastorno esquizotípico de la personalidad del trastorno límite y del esquizoide de la personalidad. El comportamiento de las personas que padecen un trastorno esquizotípico de la personalidad puede llegar a ser extraño. Gran parte del tiempo parecen ser suspicaces, supersticiosas y reservadas. Características del trastorno de la personalidad esquizotípica Una persona que tiene varias de estas características se puede considerar que padece un trastorno de la personalidad esquizotípica.
Las personas con trastornos paranoides, esquizoides y esquizotípicos de la personalidad tienen en común un grado de alejamiento social y manifiestan un comportamiento "extraño" o idiosincrásico que se puede observar de manera mucho más extrema en la esquizofrenia. Los criterios para el trastorno de la personalidad esquizotípica se refieren a molestias persistentes en la percepción y conocimiento de la relaciones entre uno mismo y los demás. Estas alteraciones no se limitan a los periodos de estrés; están presentes casi todo el tiempo.
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