El cubo de rubick
A veces pienso que mi cabeza es un cubo de rubick. Mis pensamientos son las caras de este, y cambian conforme a cada movimiento, mostrando siempre un patron distinto donde cada color es un elemento mas del pensamiento actual.
Y entonces analizando mi modo de pensar, descubri el dia en que mi vacio desaparecio que el dolor que a veces siento no es mio, ronda y juega y pone todo patas arriba en mi cerebro, pero no es lo que yo siento, trae como consecuencia sensaciones desagradables pero no es mi propio sentir.
Es… es mas como si estuviera encerrada en una bolsa de plastico gigante, a veces me desespera estar aqui adentro y lucho por salirme y no puedo y entra la crisis, la desesperacion, me canso viene la frustracion, la rabia y por ultimo la depresion. Y sin embargo, cuando dejo de luchar y calmadamente hago un agujerito pequeño, pero por donde entra aire, un aire fresco que inunda mi pecho, que refresca al contacto, me siento feliz. Y esto se vuelve un proceso, me muevo, tapo el agujerito, viene otra vez la desesperacion y asi una y otra vez, solo por el simple hecho de que no me puedo estar quieta simplemente disfrutando de esa pequeñisima ventilacion. Me costo un año de mi vida dedicada a conocer lo que me ocurria, a conocerme a mi misma, para darme cuenta de esto.
Pienso entonces que este proceso es lo que se llama vida, la vida que me toco, y que tengo dos opciones, no lo acepto y me mato (que radical soy)… o la acepto y la adapto lo mejor que pueda a lo que yo quiero vivir. Y sigo aferradisima a esta opcion; cual marinero en pleno torrencial al destrozado mastil de su barco, aunque sea por el rejijo panico a caer de nuevo y ahogarme con una terrible agonia…
Y pus… nada, que aqui sigo…
Publicar comentario
Tienes que conectarte para dejar un comentario.