¿TLP? A veces me suena tan lejos, tan ajeno. Me siento bien... estable, enamorada desde hace unos tres meses. Y de pronto, de la nada, hace quince días rompo en llanto y siento que el mundo está confabulado en contra de mí. Me siento gorda y fea y torpe y fracasada. ¿De repente? SÍ... pero... ¿por qué? me pregunta mi novio... no sé, no sé...  respondo. Cosas tontas, cosas que a veces me duelen. Entonces me acuerdo de que no siempre he sido feliz. De que es más es raro que yo sea feliz. ¡Obvio! tenía que sentirme mal, si no, yo dejaría de ser yo.

TLP es eso para mí. Es de pronto sentirme menos, tener miedo a que me abandonen, a que me dejen, a que me excluyan. Y eso que ahora soy una persona “madura”. Ahora a mis casi treinta años, casi todo parece normal, tengo un trabajo, tengo una relación no agresiva, casi no me corto, solo “a veces” me emborracho.

Pero no puedo decir cuándo empezó. De niña recuerdo haber sido feliz. Hija mayor, padres de clase media, cariñosos, excelente estudiante, yo era feliz. Mmmm ya sé. Fue cuando empecé a crecer, a mis 12 ó 13 años ya me sentía devastada, triste, me sentía menos pero más allá de eso... me sentía VACÍA. A los 15 años me quise matar. A los 16 empezó la puerta que abriría el infierno: anorexia... caso grave, empecé a ir al psiquiatra. Bulimia, depresión, una relación enfermiza que dominó mi vida por 8 años. Comencé a tomar. Empezaron mis crisis de angustia. Empezaron a darme ansiolíticos, y por mala fortuna una mala médica no se dio cuenta que en lugar de ayudarme, había creado en mí una adicción.

Siempre estudié. Mucho. Una vez que me titule, no supe qué hacer, era como si decidir qué hacer con mi vida me paralizara, me tumbara, me diera miedo, me diera pereza... tomaba ansiolíticos como si fueran chocolates con menta, iba escribiendo mi tesis, pero me sentía perdida... Vacía. Terminé con esa relación tan larga que no conducía a nada. Entonces me convertí en una "chica fácil"... según yo, me estaba divirtiendo... un día uno, un día otro.... Una mañana desperté al lado de un desconocido y no tenía idea de cómo había llegado ahí... solo recordaba haber estado alcoholizada. Me sentí perdida....y con miedo. Dejé de trabajar y todo fue cuesta abajo... me encerré por meses enteros en mi cuarto con la cortina abajo, casi sin comer, sin bañarme, sin querer salir, sin querer contestar el teléfono, y con culpabilidad, mucha.... me sentía un monstruo... alguna vez en mis crisis llegué a pegarle a mi madre... llegué a odiarla... me sentía culpable y cada día con más ganas de morir. Un día me intenté suicidar. Entre dos amigas me llevaron a la cruz roja donde lograron estabilizarme, luego... la clínica psiquiátrica.

Ahí, atada de cuatro puntos porque llegué muy violenta y psicótica, creí que mi vida acababa... me sentí sola, abandonada... estuve un tiempo, ahí conocí mucha gente que sufría mucho... gente con trastorno bipolar, adictos... me hice más compasiva, hacia el mundo y hacia mí misma.

Ahí conocí al psiquiatra que me atiende hoy en día... no sé por qué habrá tanto charlatán... estuve 12 AÑOS con una psiquiatra que jamás pudo atinarle al maldito diagnóstico.

A partir de un diagnóstico comprendes mucho. Mi familia y yo entendimos que no era "rara, egoísta, cruel y grosera", que lo mío tenía un nombre y un tratamiento. Mi vida mejoró mucho, ha pasado año y medio y todo va mejor, antes escribía mucho en el foro... luego me da por sentirme "curada"… siento que ya no necesito el medicamento ni la terapia... y después de repente me entran unas ganas enormes de llorar, o de pelearme, o simplemente de esfumarme.

Mucha gente nos dirá que lo siente, pero un TLP lo siente mucho más, sientes ganas de tomar toda una botella y unas pastillitas y "dormir mejor"... entonces despierto, abro los ojos y seco mis lágrimas y con toda la fuerza y la furia, intento caminar adelante y pensar que mañana será un día mejor.

Es difícil, yo solo lo intento.

 

Maira

 

Opinar     Leer opiniones (1)

 

 

 

A-L / M-Z